Mestizo de cuatro años
Moro apareció vagabundeando por un pueblo de las montañas de Asturias, comenzando a frecuentar los alrededores de la casa de una familia; Con el tiempo esta relación se consolida, decidiendo sus propietarios darle la oportunidad de incorporarle a sus vidas. La adaptación para la convivencia no era tarea fácil, por lo que deciden ponerse en contacto con Ciudadano Can. Además de los temas relativos a la obediencia, Moro, a pesar de no ser en absoluto un perro miedoso presentaba ciertos problemas: Con la correa, y a pesar de los múltiples esfuerzos de la familia, se bloqueaba de tal...
leer másCotton de Tulear de año y medio
Cuando se requieren los servicios de Ciudadano Can el Cotton había desarrollado una constante conducta de miedo, incluso en el interior de su domicilio. El estado del perro era tan grave que había desarrollado pánicora traspasar la puerta de su casa, sólo ver la correa y el arnés le producía temblores e hipersalivación, lo que había que hecho que prácticamente toda su vida hubiera transcurrido en el interior del domicilio. Así mismo era fóbico a muchos objetos, y particularmente a aquellos con ruedas, como carritos de la compra, de bebé, etc. Esta situación causaba gran...
leer másMestiza de dos años de edad
Cuando comenzamos a trabajar esta perra su familia había perdido el control sobre ella en el exterior del domicilio, habiendo renunciado a soltarla de la correa pues se escapaba o, simplemente, no se dejaba coger durante horas. En los paseos si se salía de la ruta habitual le causaba tal inquietud que incluso experimentaba diarrea, además de ir desconectada y con continuos tirones de correa. Era hipereactiva a ruidos y salía en persecución de bicicletas, patinetes, skates, con el objetivo de morderlos… Al término de nuestro trabajo se puede pasear a la perra sin problemas,...
leer másMastín de año y medio de edad
Antes de solicitar los servicios de Ciudadano Can este enorme mastín presentaba conductas agresivas respecto a la manipulación (agresión por contacto físico) y a la posesión de comida, no permitía ser encerrado y había desarrollado una conducta compulsiva de agresividad hacia su cola. Así mismo no respondía a ninguna orden. Otro de los problemas a tratar era el comportamiento del perro hacia un nuevo miembro de la familia, un cachorro de dogo alemán, hasta el punto de que debían estar separados. Actualmente es un perro alegre y prosocial, puede ser tocado con total confianza,...
leer más

