Mestiza de dos años de edad
Cuando comenzamos a trabajar esta perra su familia había perdido el control sobre ella en el exterior del domicilio, habiendo renunciado a soltarla de la correa pues se escapaba o, simplemente, no se dejaba coger durante horas. En los paseos si se salía de la ruta habitual le causaba tal inquietud que incluso experimentaba diarrea, además de ir desconectada y con continuos tirones de correa. Era hipereactiva a ruidos y salía en persecución de bicicletas, patinetes, skates, con el objetivo de morderlos… Al término de nuestro trabajo se puede pasear a la perra sin problemas,...
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